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Sintoismo, la religión tradicional de Japón

sintoismo

Japón es un país lleno de misticismo y misterios, con una cultura donde se cuentan muchísimas historias y leyendas. Lo que no todos saben es que la mayoría de ellas provienen del sintoismo, la religión tradicional de Japón.

Hoy os contaré todo sobre esta religión: sus orígenes, sus deidades, sus santuarios…Esta entrada será algo larga, por lo que preparaos un cafecito (o un té matcha, ya que estamos 🙂 ) y leedlo con calma.

¿Qué es el sintoismo?

El sintoismo (a veces llamado shintoismo) es la religión nativa de Japón, y existía en el país mucho antes de la llegada del budismo a sus tierras. Es una religión politeísta, que rinde culto a unas deidades llamadas kami. Aunque guarda muchos aspectos en común con la mitología tradicional griega o nórdica, en esencia es totalmente diferente.

Al igual que ocurre con muchos de los cultos orientales, el sintoismo está realmente a mitad de camino entre la filosofía de vida y la religión. Está inculcado en la mentalidad y forma de vida japonesa de una forma muy profunda. Tanto es así que aunque sólo el 3% de la población se considera sintoista, más del 80% llevan a cabo con frecuencia costumbres o prácticas relacionadas directamente con esta creencia.

Los kami: ¿Dioses, espíritus o antepasados?

Aunque el término kami se suele traducir normalmente como dios o deidad, esto no es del todo correcto. De hecho, no existe ninguna palabra en el español que se pueda usar realmente como una traducción correcta. Si se hiciera de forma literal, sería algo así como «aquello que está por encima de los hombres».

El concepto de kami va bastante más allá. Abarca desde los dioses que rigen el mundo, hasta pequeños espíritus curiosos y traviesos (como los yokai), pasando por la naturaleza, los ríos, montañas…De hecho, el Monte Fuji, la montaña más alta de Japón, es considerado un Kami, y es muy venerado por los locales.

Hay una expresión popular que afirma que existen yaoyorozu-no-kami (八百万の神), es decir; ocho millones de kami. Sin embargo; es solo una forma de expresar que son incontables, y que siempre habrá alguno que desconozcas.

Monte Fuji Kami

Mito de la creación según el sintoismo

Al comienzo de todo, el universo era solo caos. Una esfera densa y oscura, similar a un huevo, donde todo era uno. Llegó un momento en que esa esfera no pudo mantenerse unida y se separó en dos partes. La más ligera y pura se elevó, seguida por la luz; formando el cielo, mientras que la más densa e incapaz de elevarse cayó y se solidificó, creando la Tierra. Ambas partes quedarían separadas únicamente por un puente llamado ama no uki hashi.

Tras la separación del mundo, en una región del cielo denominada Takamagahara se originaron los tres primeros dioses: Ame-no-mi-naka-nushi-no-kami, Taka-mi-musubi-no-kami y finalmente Kami-musubi-no-kami. A estos tres kami se les conoce como Zouka Sanshin (造化三神; los tres creadores). Estos seres son totalmente independientes, ya que son asexuados (agénero, sin características ni órganos de ningún sexo) y nacieron de uno en uno, y por si mismos.

Poco después de ellos aparecieron dos kami más con las mismas características: Umashi-ashi-kabi-hikoji-no-kami y Ame-no-toko-tachi-no-kami. Son considerados como unas de las deidades más importantes del sintoismo, y al grupo de estos cinco se les conoce como Kotoamatsukami.

Fue a partir de aquí cuando las cosas comenzaron a cambiar. Estos 5 kami decidieron retirarse y aislarse con la aparición de los siguientes, a los que denominan Las Siete Generaciones de la Era de los Dioses. Entre este último grupo (en el que ya comenzaban a distinguirse sus sexos y habían formado parejas) habían aparecido dos seres bastante especiales, ya que eran capaces de reproducirse entre sí y dar origen a nuevos kami. Se llamaban Izanagi e Izanami.

Origen de la vida en la Tierra

El resto de kami decidieron enviar a Izanami e Izanagi a la Tierra para poder volverla habitable y poblarla, ya que entonces no era más que una masa de agua. Para ello, les dieron una lanza brillante y llena de joyas llamada ame no nuboko. Los kami cruzaron el puente, y al llegar a la mitad introdujeron la lanza en el agua. Al extraerla, las gotas que cayeron dieron origen a una isla denominada Onogoro.

Inazagi e Izanami decidieron establecerse en esa isla, y construyeron un enorme pilar que conectaría la Tierra y el cielo, conocido como el Ama-no-mi-Hashira (Pilar sagrado del cielo). Una vez allí, comenzaron el ritual: Izanagi, el kami masculino, comenzó a rodear el pilar por la izquierda, mientras que Izanami (la mujer) lo hizo por la derecha. Al cruzarse, ella se dirigió a él hablándole para comenzar el ritual. En ese momento comenzaron a procrear y tuvieron dos hijos: un niño sanguijuela llamado Hiruko, y una isla llamada Awa. Estos hijos habían nacido deformes y no fueron considerados hijos legítimos de la pareja.

Ritual de Izanami e Izanagi

Izanagi e Izanami (Fuente)

Volvieron al cielo y convocaron una reunión con las demás deidades para tratar de averiguar que había ocurrido, y les dijeron que era Izanagi quien debería haber iniciado el ritual, y no su mujer. Los kami decidieron repetir el ritual siguiendo el consejo de los demás, y esta vez tuvieron éxito. Su primer hijo fue la isla de Awaji, seguidos del algunas otras islas del archipiélago japonés (Honshu, Shikoku, Kyushu, Oki, Sado e Iki). Tras ellos vinieron múltiples ríos, bosques y montañas, que iban dando vida al paisaje terrestre.

Izanami y el Yomi, la tierra de los muertos

La población de la Tierra estaba siendo próspera, pero hubo un problema que cambió drásticamente todo. Cuando Izanami estaba dando a luz a Kagutsuchi (軻遇突智), la encarnación del fuego; no pudo soportarlo y murió abrasada por las llamas. Izanagi, tras enterrar a su esposa en el Monte Hiba, asesinó a Kagutsuchi en un impulso de ira.

Izanagi no podía soportar la pérdida de Izanami, por lo que decidió adentrarse en el Yomi, la tierra de los muertos, para poder rescatarla y traerla de vuelta. Tras un tiempo deambulando por el inframundo, pudo notar a su esposa entre las sombras, incapaz de ver su rostro. Izanagi le pidió volver con él fuera del Yomi, a lo que ella se negó, diciendo que era muy tarde para ella por haber consumido ya los alimentos del lugar.

El kami no renunció a su mujer, y tras mucho insistir, Izanami aceptó volver junto a él al mundo superior, con las condiciones de dejarle un tiempo para dormir, no adentrarse en su dormitorio y no mirar su rostro. Izanagi aceptó, pero mientras ella dormía prendió fuego a un peine, iluminando todo y pudiendo ver su rostro en un avanzado estado de descomposición, cubierto de gusanos.

Izanami en el Yomi

Representación de Izanami en el Yomi (Fuente)

La suma de miedo y horror por ver a la que fue su hermosa esposa en ese estado hizo que Izanagi emprendiera la huída del Yomi, e Izanagi, indignada, decidiera perseguirle con la ayuda de los ocho dioses del trueno y otras criaturas del inframundo, como las Shikome; mujeres con cuerpos totalmente deformados. Viéndose acorralado, Izanagi probó varias cosas para lograr distraer a sus perseguidoras: Lanzó su gorro, transformándolo en uvas para que las shikome tropezaran, sin éxito; y convirtió su peine en brotes de bambú que bloquearon su avance. Sin embargo, el resto de criaturas del Yomi aparecían para perseguirle. Siguió usando varias estrategias desesperadas: sabía que no los bloquearía, pero quería ganar tiempo hasta alcanzar la salida.

Izanagi orinó sobre un árbol, generando un río inmenso que les ralentizaría, y tras ello comenzó a arrojar melocotones. Finalmente, la deidad logró alcanzar la salida, bloqueandola con una roca gigante.

El origen de la muerte

Apenas logró escapar Izanagi, se escuchó un grito desgarrador desde el otro lado de la roca. Izanami había llegado, y estaba muy furiosa con él. Izanami exclamó que si no le permitía salir, acabaría con la vida de 1000 seres cada día. Izanagi gritó, en respuesta, que si esas serían sus intenciones, el daría vida a 1500 para compensarlo.

Y a raíz de este evento surgió el concepto de la muerte, fruto del sufrimiento y la sed de venganza de Izanami, atrapada en el Yomi durante el resto de la eternidad.

La corrupción de Izanagi

A pesar de que Izanagi había logrado escapar del Yomi, no se encontraba en las mejores condiciones. La corrupción del inframundo había atacado a su cuerpo, y necesitaba purificarse de inmediato.

Para ello, se dirigió rápidamente al río Woto, donde comenzó a lavar su cuerpo para poder purificarlo. De las gotas que iban cayendo de su cuerpo fueron naciendo varios Kami. De entre ellos se originaron tres de los dioses principales del sintoismo en la actualidad:

  • Amaterasu, diosa del Sol. Nació del ojo izquierdo de Izanagi, y es la kami (o Megami, como suelen llamarse las deidades femeninas) más venerada de Japón.
  • Tsukuyomi, dios de la Luna. Es el hermano de Amaterasu, ya que nació del ojo derecho de Izanagi, y al mismo tiempo que ella.
  • Susanoo, dios de las tormentas. Nació del agua que caía de la nariz

Tras ello, Izanai decidió repartir el mundo con sus tres hijos, dejando a Amaterasu reinando los cielos, a Tsukuyomi la noche y la Luna, y a Susanoo el control de los mares.

Amaterasu sintoismo

Representación de Amaterasu

Las escrituras sagradas del sintoismo

Aunque no tienen un papel tan importante en la religión como en otros cultos, el sintoismo también tiene dos libros sagrados: El kojiki y el Nihonshoki.

El Kojiki es el primer libro sagrado, y también el texto más antiguo conocido sobre la historia de Japón. Fue publicado en el año 712 por orden de la 43º emperatriz de Japón, la emperatriz Genmei, para que las historias quedaran por escrito. Tiene 3 partes, y comienza con el mito de la creación que acabáis de leer resumido. Mezcla varios conceptos históricos con relatos de la mitología y el culto sintoista.

El Nihonshoki es el segundo libro más amtiguo sobre historia de Japón, aunque es bastante más cuestionado que el Kojiki. Comienza con la era de los dioses y termina en el año 697, y fue publicado en el 720. Se completaron 30 volúmenes en total, y la validez de la historia comprendida entre la 2º y 9º generación de emperadores es puesta en duda.

Santuarios sintoistas, donde ocurre la magia

miko sacerdotisa
Miko, las sacerdotisas de los santuarios sintoistas

Los rituales del sintoismo se llevan a cabo en los santuarios o jinja(神社), a veces también llamados yashiro (屋代). Estos recintos, a diferencia de las iglesias o mezquitas, suelen ser espacios naturales llenos de jardines, naturaleza y muchas veces hasta lagos o riachuelos. En ellos se pueden encontrar algunas edificaciones repartidas, que variaran en número en función del tamaño y la importancia del santuario. En todo Japón hay más de 100.000 santuarios diferentes, por lo que puede haber grandes variaciones entre ellos.

Ahora veremos algunas de las zonas más importantes de todo santuario sintoista, que suelen ser comunes en todos los recintos sagrados.

Los torii, símbolos del sintoismo

Si hay algo que nunca falta en un santuario es un torii. Son las puertas de entrada a los recintos del santuario, y una vez pasas por ellos entras a territorio sagrado. Los hay de muchos tamaños, y auqne la forma es siempre muy similar, a veces tiene pequeñas variaciones.

Pero no todos los santuarios tienen un único torii, algunos tienen varios repartidos por su territorio. Y luego hay casos excepcionales como el de Fushimi Inari Taisha, ¡que tiene miles de ellos!

Si quieres saber más sobre los torii, ¡no te pierdas esta entrada!

Torii del Santuario de Itsukushima, en la isla de Miyajima

Torii del Santuario de Itsukushima, en la isla de Miyajima

Temizuya, elimina las impurezas

Antes de realiziar una plegaria o visitar al kami del templo, es necesario limpiarse en este lugar, siguiendo un ritual llamado temizu.

Los pasos a realizar son los siguientes:

  1. Acércate a la fuente y verás unos recipientes de madera con un mango muy largo. Se llaman hishaku, y los usarás para purificar tu cuerpo antes de entrar.
  2. Toma un hishaku con tu mano derecha, y úsalo para vertir agua sobre tu mano izquierda. Después, repite el paso con la izquierda, esta vez limpiando la derecha.
  3. Ahora toma de nuevo el recipiente con tu mano derecha y tira un poco de agua en la izquierda, que usarás para lavar tu boca. Es importante que no la bebas, en el suelo verás unos orificios donde escupir el agua.
  4. Finalmente, vuelves a repetir el primer paso limpiando tu mano izquierda (ya que estuvo en contacto con tu boca antes de limpiarla), y el agua que quede en el hishaku la dejas caer sobre el mango del mismo, antes de dejarlo en su lugar de nuevo.

Con esto habrás terminado de purificarte, y podrás entrar al resto de recintos del santuario.

Temizu en el Temizuya Sintoismo

La sala de ofrendas (Haiden)

Aquí es donde los visitantes realizan sus ofrendas y plegarias al kami del templo. Dependiendo del tamaño del templo, a veces está separada; mientras que otras se encuentra en la misma edificación que la sala principal del santuario.

Haiden del Santuario Kameido Tenjin

Haiden del Santuario Kameido Tenjin

La sala de ofrendas principal (Honden)

El Honden es el lugar más sagrado del templo, ya que en su interior se suelen encontrar todos los objetos sagrados o manuscritos.

En algunos de ellos no se permite el acceso al interior.

Honden sintoismo

Escenarios de teatro

Muchos santuarios tienen algunos escenarios de teatro en sus jardines, en los que se suelen llevar a cabo representaciones tanto de teatro Noh como Kabuki.

Esta es una buena forma de animar los santuarios, y dar a los visitantes algún motivo más para asistir al recinto.

Tablas para deseos Ema (絵馬)

Es un lugar preparado para que los visitantes puedan escribir sus deseos en unas placas de madera y colgarlos en el santuario. Esta es otra de las formas que tienen los sintoistas de hacer peticiones a los kami. Es muy común usarlas para tener éxito en los estudios o negocios.

Ema Santuario Meiji

Omikuji, predice tu fortuna

Son unas tiras de papel donde está escrita tu suerte. Se suele sacar un palillo con un número de un bote, y en función de eso obtendrás un papel u otro. Puede salir desde daikyou (Gran mala suerte) a daikichi (gran suerte o muy buena suerte). Si el resultado es negativo, se suele atar a un árbol o zona especial del santuario para evitar que se cumpla.

¿Cómo se realizan las plegarias?

Todo en Japón suele llevar un estricto protocolo, y las plegarias en el santuario no iban a ser menos.

Para realizar correctamente el ritual, primero debes acercarte al Honden (la sala principal) y dejar la ofrenda en la caja roja que encontrarás a la entrada. Suele utilizarse una moneda de 5 yens (menos de 5 céntimos), ya que es algo simbólico, pero puedes dejar cualquier cantidad.

Luego de dejar tu ofrenda, debes acercarte a la campana y hacerla sonar (en los que santuarios que haya). Ahora deberás inclinarte dos veces y dar dos palmadas. Esta es la forma de anunciar al kami del santuario que estás allí. Finalmente, pide tu deseo en silencio, y al terminar; inclínate de nuevo. Con esto ya habrás acabado el ritual con éxito, y si al kami le apetece cumplirá tu petición.

El Gran Santuario de Ise, el más importante del sintoismo

El lugar más sagrado del sintoismo es, sin dudas, el Gran Santuario de Ise. Situado en la ciudad que le da nombre, en la prefectura de Mie, es más un conjunto de múltiples santuarios que uno solo. Los principales son el santuario interior o Naiku, dedicado a Amaterasu; y el santuario exterior o Gekuu, dedicado a Toyouke Omikami, la kami encargada de custodiar la comida y ropa de Amaterasu.

Además de estos santuarios, el conjunto del Gran Santuario de Ise tiene 123 más, todos ellos conectados a uno de los dos principales. Además, el acceso tanto al Naiku como al Gekuu está limitado, y sólo se podrá visitar desde el exterior. Sin embargo, vale totalmente la pena la visita, debido a su estilo arquitectónico y su gran importancia cultural y religiosa.

Naiku del Gran Santuario de Ise

Naiku del Gran Santuario de Ise

¿Quién es la cabeza de la religión?

Al igual que el Cristianismo tiene al Papa y el Budismo Tibetano tiene al Dalai Lhama, el sintoismo también tiene a un líder espiritual, aunque en este sentido se parece más al Islam que a estas religiones. La cabeza visible en este caso es el emperador de Japón, que actualmente es Naruhito. Sin embargo, en la actualidad este poder es meramente simbólico.


El emperador de Japon, Naruhito

Naruhito, actual emperador de Japón

Curiosidades sobre el sintoismo

Para concluir con esta extensa entrada, les dejaré con algunas de las curiosidades más interesantes sobre esta religión. ¡Espero que os gusten!

  • En el sintoismo del pasado, los fieles solían practicar un ritual de purificación algo diferente al actual. Se llamaba Misugi, y consistía en bañarse completamente en el río más cercano al santuario, con el fin de limpiar todas las impurezas del cuerpo.
  • El templo realiza todo tipo de rituales diferentes, que van desde bodas hasta limpiezas y purificaciones de hogares, pasando por bailes y danzas en honor de los kami.
  • Los animales son considerados mensajeros de los dioses. Por eso, todos los santuarios suelen tener alguna estatua de perror o zorros cerca de la antrada.
  • En muchos santuarios se suelen poner unas cuerdas llamadas Shimenawa alrededor de algunos elementos como árboles o piedras, para simbolizar que son sagradas.

Bibliografía recomendada sobre el sintoismo


Y esto ha sido todo por hoy. Espero que hayáis aprendido mucho sobre esta interesante religión, y si tenéis cualquier duda, estaré encantado de responderla en los comentarios 🙂